May 31, 2009
Lo lejano se ve pequeño.
Lo futuro, porque uno no sabría poner ni rostro ni lugar ni tiempo a las formas que se ven venir.
Lo pasado, porque uno sólo juega a disfrazar instantáneas de recuerdos, y de identificarlas con un amasijo de emociones.
En ello reside la gracia de todo: en saber que lo que hoy se ve pequeño en el futuro, mañana se verá grande, y pasado mañana de nuevo pequeño, al dejarlo atrás.
Hace bien quien decide vivir su momento presente desde lo más alto.
Desde ahí los horizontes se expanden, y uno ve todo mucho mejor.

Deja un comentario